martes, 12 de mayo de 2015

Los valientes halcones del 12 de mayo de 1982


12 de mayo 1982. 
Los primeros ataques a la flota británica.

La escuarilla ¨Cuña¨

Cuatro A-4B, indicativo CUÑA. Tripulación: primer teniente Manuel Bustos (C-246); teniente Jorge Ibarlucea (C-208); teniente Mario Nívoli (C-206), y alférez Alfredo Vázquez (C-242). Despegaron de Río Gallegos, a las 12:20, y luego del reabastecimiento en vuelo, en la posición 51° 50' S / 65°00' O, se dirigieron en descenso al Punto 1, al sur de Gran Malvina.

En este punto, y en vuelo rasante, colocaron rumbo 62°, con escalonado táctico a la derecha, y así llegaron a Fitz Roy, donde el OCAT les ordenó poner rumbo 182° y volar así doce millas náuticas. Así, localizaron los objetivos: una fragata clase 21 (HMS Brilliant) y un destructor Clase 42 (HMS Glasgow).

Había bancos de niebla, y en los parabrisas de todos los aviones, una película de sal impedía ver hacia el frente; sólo las lunetas oblicuas laterales permitían esta visual. Al iniciar el ataque, desde el este, sobre los buques que navegaba a máxima velocidad, distanciados entre doscientosy trescientos metros, comenzaron a recibir fuego antiaéreo de la fragata HMS Brilliant.


Los A-4B iban distanciados quinientos metros entre sí, cuando un misil Sea Wolf impactó en el avión del primer teniente Nívoli. Otro alcanzó al teniente Ibarlucea cuando ya había lanzado su bomba, mientras que el primer teniente Bustos, ya en escape y luego de haber llamado a reunión, vio venir un misil, trató de esquivarlo, pero, al ir rasante, tocó el agua y se estrelló en el mar.

Impactos de cañones sobre el buque británico HMS Brilliant
Sólo quedaba el alférez Vázquez, que lanzó su bomba, sobrepasó el buque, y al descender aún más para escapar de los misiles que lo perseguían, casi rozó las olas. Logró serenarse, dio motor a pleno y colocó rumbo 270° hasta que observó en su liquidómetro 4.100 libras; entonces comenzó su ascenso para dirigirse a casa. Su parabrisas seguía empañado por lo cual, ya en recta final no veía la pista.

Finalmente aterrizó en Río Gallegos a las 14:20, se salió de la pista por falta de visibilidad, aunque sin consecuencias para el piloto ni el avión. Sus compañeros habían quedado para siempre en las aguas que bañan nuestras islas. Al analizar hoy este ataque, con mar a sus espaldas y sin costa, se aprecia que habrían permitido mayor eficacia de orientación al misil Sea Wolf que los derribó.

La escuadrilla ¨Oro¨

Cuatro A-4B, indicativo ORO. Tripulación: capitán Antonio Zelaya (C-225); teniente Juan Arrarás (C-244); primer teniente Fausto Gavazzi (C-248); y alférez Guillermo Dellepiane (C-239). Despegaron de Río Gallegos, a las 12:30, se dirigieron al punto de reabastecimiento y, una vez finalizada dicha tarea, comenzaron su aproximación a Malvinas, en vuelo rasante.

Dado que iban cumpliendo la operación con retraso, debido a que el sistema de navegación omega del guía estaba fuera de servicio, llegaron al mismo punto que la escuadrilla anterior, a las 13:54, con dos minutos de atraso. Desde allí, se internaron en las islas, cruzaron el estreho, lateral Darwin (estaban algo desplazados hacia el norte).

La visibilidad no era buena y los parabrisas tenían sal. Iniciaron la corrida final de tiro desde la costa hacia el mar; ubicados los buques (de reojo divisaron Puerto Argentino), con una separación de entre cien y doscientos metros y a 40° respecto del eje longitudinal de los mismos, el 1, 2 y 3 hacia la HMS Glasgow y el N° 4 a la HMS Brilliant.

La puntería, en vuelo rasante, la efectuaron sin uso de la mira y recibieron el fuego de las armas de tubo (no vieron Sea Wolf). Los cuatro aviones lanzaron sus bombas, con el siguiente resultado:

N° 1 capitán Zelaya: muy a popa, largo.

N° 2 teniente Arrarás: corto.

N° 3 primer teniente gavazzi: impactó. Su bomba entró en la HMS Glasgow, apenas por encima de la línea de flotación y luego de recorrer su interior, salió por la otra banda, para explotar en el mar.

N° 4 alférez Dellepiane: sobre la HMS Brilliant. Corto, la bomba rebotó en el mar, barrió la cubierta de la fragata y cayó al otro lado, sin explotar. La HMS Brilliant sufrió daños menores. 

De acuerdo al relato del amirante Woodward, la bomba del primer teniente Gavazzi impactó a un metro por encima de la línea de flotación, por el lado de estribor y salió, sin explotar, por la otra banda sin herir a nadie.


Por ambos agujeros entraban toneladas de agua; en su recorrido, la bomba había dejado fuera de servicio ambas turbinas de crucero, por lo cual, el buque se movía pesadamente. También se había dañado el sistema de combustible para los motores diesel y el generador que aún quedaba en servicio (uno estaba dañado), con los consiguientes problemas de energía eléctrica.

Bomba de 1000 lbs lanzada por el 1ten Gavazzi en el Glasgow
A raíz de este ataque, el destructor tipo 42 HMS Glasgow debió ser retirado para reparaciones, del teatro de operaciones durante todo el conflicto, pues el agujero provocado en su línea de flotación, de alrededor de un metro de diámetro, hacía agua cada vez que el buque rolaba.

Luego del ataque, quedaron separados por secciones, el capitán Zelaya y el teniente Arrarás, adelante; el primer teniente Gavazzi y el alférez Dellepiane, atrás, sin tenerse a la vista. La sección de Gavazzi pasó muy cerca de Darwin - que estaba en alerta roja - y el jefe de sección fue derribado por un cañón antiaéreo argentino, de 35 mm, perteneciente al Grupo de Artillería de Defensa Aérea (GADA 601).

Murió allí el primer teniente Gavazzi, pues, debido a la escasa altura de vuelo, no llegó a eyectarse.
El contraalmirante Woodward, a raíz de este ataque, tomó la decisión de no acercar más sus buques a Malvinas, en horas diurnas.

Los pilotos restantes, numerales 1, 2 y 4, regresaron a su base, con mínimo combustible, y aterrizaron a las 15:50, en Río Gallegos.

2 comentarios :

  1. hay algunos errores en el relato, por lo menos en lo referido a mi escuadrilla. No sé si este lugar sería el más adecuado para tratar el tema. Me refiero a ponerlo como comentario, no me refiero a la seriedad de la publicación. Antonio "Tony" Zelaya.

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    1. Estimado Tony, sería un placer poder ver vuestro comentario y explicación sobre los detalles de esta misión y su escuadrilla, y aprender de su lectura. Siempre agradecidos estaremos los argentinos, del profesionalismo y entrega de personas como ustedes para con nosotros. Un fuerte abrazo. Luciano Estivill

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