sábado, 12 de septiembre de 2015

Malvinas : Perú estuvo listo para atacar a Chile si éste agredía a la Argentina

Perú estuvo listo para atacar a Chile si éste agredía a la Argentina durante la guerra de las Malvinas

La participación peruana en la guerra de las Malvinas no solo se concretó a entregarle 10 Mirage V con su parque de misiles Exocet, obuses, bombas de 500 kilos y el concurso eventual de pilotos peruanos en determinadas acciones de bombardeo de unidades navales ingleses, sino que fue más extensa porque el Perú montó un dispositivo bélico para involucrarse en la guerra que contemplaba la participación de la Marina de Guerra, Ejército y FAP contra Chile, en caso éste, que públicamente apoyaba a Inglaterra, decidiera atacar a traición, por la espalda, a Argentina.

Los entretelones de este acuerdo fueron discutidos y aprobados en un encuentro realizado en Lima entre el presidente Belaunde con el contralmirante Roberto Nolla y el general Héctor Iglesias, representantes de las Fuerzas Armadas Argentinas y del jefe del gobierno militar argentino, Leopoldo Galtieri, y con presencia del embajador argentino en el Perú, Luis Sánchez Moreno.

La reunión se realizó el dos de mayo de 1982, el mismo día que el crucero argentino “Belgrano” fue hundido en el mar de las Malvinas, por torpedos del submarino atómico británico HMS “Conqueror”, fuera del área de exclusión de 370 kms2 impuestos por Inglaterra, en un hecho que fue condenado mundialmente, porque no se trataba de un destructor, sino de una de transporte cargada con 1,029 conscriptos, de los cuales murieron 323 y el ataque se había producido fuera del área de exclusión.

El hundimiento del “Belgrano” marcó el comienzo del enfrentamiento bélico abierto entre los dos países. A partir del dos de mayo se produciría una feroz respuesta argentina con los aviones de la Armada Argentina y los misiles Exocet.

ACUERDO SECRETO

Paralelamente al viaje de los Mirage peruanos a Argentina, lo que ocurrió a fines de abril de 1982, a solo semanas de haberse registrado la ocupación argentina de las Malvinas y el país rioplatense soportaba una descomunal presión bélica inglesa, Perú procedió a ejecutar el acuerdo secreto para vigilar y actuar contra las fuerzas armadas chilenas, país entonces gobernado por el general Augusto Pinochet.

El presidente Fernando Belaunde Terry ordenó a la Marina movilizarse a la frontera con Chile y alistarse, en coordinación con el Ejército y la FAP, a atacar los enclaves militar chilenos en caso este país resolviera agredir militarmente a Argentina. La Marina cumplió con mover su flota al sur y emplazarse en alta mar en línea recta a Arica y Antofagasta.

¿De qué manera se movilizaron las otras armas peruanas en este dispositivo bélico? Es algo que no se conoce aún porque se mantiene en secreto.

El temor de una agresión chilena estaba determinado por la reclamación de este país de una porción de la Patagonia argentina que la reclamaba como suya. Ante la posibilidad de que se produzca, el gobierno militar de Leopoldo Galtieri, resolvió destacar gran parte de su ejército profesional a las líneas de frontera y mandar a las Malvinas un regimiento compuesto mayoritariamente por conscriptos, que no tenían formación militar de combate. A pesar de su inexperiencia, pelearon como los mejores y sucumbieron ante el mayor poder bélico inglés.

LA AYUDA DE PERÚ A LA ARGENTINA

Presidente peruano Belaude Terry
Belaunde Terry, quien estaba mediando en el conflicto, decidió apoyar a la Argentina, luego de que fracasara la última propuesta que le envió a Galtieri el 5 de mayo cerca de la medianoche, y les ordenó a sus ministros que colaboraran en todo lo que fuera necesario.

 “Todo eso fue hecho con el visto bueno de Belaunde porque los militares no podían ni estaban autorizados a hacer nada si no contaban con su aprobación. Ellos sabían que tenían su respaldo total y estaban deseosos por colaborar”, recuerda el legislador.

 En tanto, el teniente general José Zlatar Stambuk, por ese entonces comandante de Material de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), destaca que “iniciada la invasión inglesa y reunidos los miembros del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), al conocerse la decisión de cuatro países americanos que no confirmaron la aplicación del Tratado, el gobierno peruano dispuso se preste apoyo incondicional en forma unilateral”.

 Así, el 6 de mayo arribó a la base aérea de El Palomar un Lockheed L-100 de la FAP cargado con munición, cohetes, misiles y bombas, entre ellos 120 lanzadores portátiles tierra-aire SA-7 Grail/Strela-2. Junto con esto arribaron dos oficiales que viajarían a Malvinas y un tercero a Comodoro Rivadavia para adiestrar a sus pares argentinos en el uso de estos equipamientos.

Lanzamisiles de origen ruso aportados por Perú, traidos a la base argentina de El Palomar
 Enterada de esto, la Fuerza Aérea envió a su jefe de Estado Mayor General, el brigadier mayor Juan García, a Lima en una misión secreta al día siguiente con otra solicitud de armamentos diferente a la que habían llevado Iglesias y Moya.

Allí, se reunió con el comandante de la FAP, el teniente general Hernán Boluarte Ponce de León, y veinticinco oficiales de alto rango donde les explicó lo que estaba pasando en la guerra y les pidió ayuda, especialmente aviones de transporte y tanques suplementarios de combustible.


“Se analizó qué eran las cosas que se podían dar, porque el Perú no podía quedarse desguarnecido y los MiG eran soviéticos, de una tecnología diferente, por lo que requerían una especialización, pilotos diferentes, y no podrían ser usados rápidamente por los argentinos”, afirma García Belaunde.

Los Mirage V. La decisión fue venderles en 50 millones de dólares diez cazabombarderos Mirage V junto con sus armamentos, que fueron acondicionados y pintados con las insignias argentinas en una base cerca de Lima, pero recién llegaron al país el 4 de junio piloteados por oficiales peruanos junto con un L-100 que llevaba bombas, misiles AS-30, repuestos y quince técnicos, mecánicos y un grupo de militares.

Dassault Mirage M5 ¨Mara¨ de la Fuerza Aérea Peruana recién llegados a la Argentina no alcanzaron entrar en combate
Antes de esto, el 14 de mayo por la noche, había partido desde la base de Pisco otro Hércules rumbo a Buenos Aires cargado con más insumos bélicos. “Me subí al avión con la tripulación, decolé rumbo a una base aérea al norte de Lima en la que cargué pertrechos y, luego, fui a otra donde hicieron lo mismo y me dijeron que debía volar a El Palomar –afirma el general Raúl Dueñas Rospigliosi, uno de los pilotos–. La ruta fue sobre Bolivia pero sin comunicar nada a nadie. Era una operación totalmente secreta. Llegué a las 10 de la mañana del 15 de mayo llevando unas 23 toneladas de munición, cohetes, misiles, bombas”.

TRIGULACIÓN DE ARMAMENTO

El apoyo peruano a favor de la justa causa argentina llegó a niveles nunca antes registrados en el mundo, porque conforme lo han divulgado historiadores argentinos, uno de ellos Hernán Dobry, en su libro “Los rabinos de las Malvinas”, Perú firmó órdenes en blanco de compra de armamento para que Argentina adquiera en Israel las armas en las cantidades que necesitase. Este país, en una inteligente transacción aprobada por el primer ministro Menajem Begin e igualmente en clara adhesión a Argentina, satisfizo los pedidos entregando armamento en barcos pintados con los colores peruanos, para enviarlos al teatro de operaciones, previa escala en Perú.

El gobierno de Belaunde Terry también se comprometió a triangular armas israelíes para la Argentina, al punto de que les ofreció firmar órdenes de compra y certificados de destino final en blanco para que las completaran con lo que necesitaban.

 “El Perú se prestó a cualquier tipo de triangulación y firmó órdenes en blanco. Cada una era diferente y las firmaba el ministro de cada arma”, detalla García Belaunde.

En tanto, Zlatar Stambuk resalta que “la Comandancia General de la Fuerza Aérea del Perú dispuso que el Comando de Material, en su organización, creara un departamento especial para atender asuntos relacionados con atención a pedidos de material, en coordinación con el agregado aéreo argentino, con el fin de adquirirlo a nombre de la Fuerza Aérea Peruana, para evitar el bloqueo de los países amigos del gobierno inglés”.

Gracias a esto pudieron comprarse misiles aire-aire Shafrir, tanques suplementarios de combustible, cazabombarderos Mirage IIIC, máscaras antigás y repuestos. Incluso, la FAP envió dos de sus Douglas DC-8 para buscar estos equipamientos en Tel Aviv y llevarlos a Lima.


Dobry revela que hubo otra operación de triangulación de compra de armas en Israel para Argentina, consistente en 23 aviones Mirage 3-C, fabricados en la década del ‘70 y que habían peleado en la “Guerra de los Seis Días”. Las naves fueron pintadas con insignias peruanas para que no se piense que iban para Argentina y los barcos argentinos que los recogieron también fueron pintados con banderas peruanas. Las naves no llegaron a usarse por falta de equipos.

Toda esta ayuda era secreta, sin embargo, los servicios de inteligencia británicos estaban al tanto de todas las operaciones, lo que les valió un enfriamiento en su vínculo con Londres que perduró durante décadas.

“Recibíamos muchas presiones de Inglaterra. Luego, la relación fue cordial, pero fría, y nos prohibieron tener un agregado militar, aéreo o naval durante veinticinco años a consecuencia de lo de Malvinas. No se han comprado armamentos a Gran Bretaña en treinta años”, resalta García Belaunde.

Pilotos peruanos y argentinos en Mendoza 1981. Todos los pilotos de A-4C agachados cayeron en Malvinas: Néstor López, Jorge Casco, Daniel Manzotti y Jorge Farías- Foto: Comandante FAP Raúl Calle (al lado de J. Casco)
Los vuelos de Aerolíneas Argentinas

Las armas peruanas y las compradas a Israel a través de Lima llegaron al país en siete vuelos de la FAP y la Fuerza Aérea Argentina. Pero hubo dos más, realizados en Boeing 707 por pilotos civiles voluntarios de Aerolíneas Argentinas, que transportaron tanques suplementarios de combustible llegados desde Tel Aviv e imprescindibles para que los cazas pudieran seguir atacando a la flota británica. “Me llamaron de un momento para el otro sin saber a dónde iba. Fueron cuatro horas de vuelo y estuvimos allá toda la noche porque era muy lenta la carga de los aviones. No dormimos nada por la adrenalina y porque no sabíamos si iban a demorar ocho horas o treinta minutos”, dice el comandante Jorge Minuzzi, uno de los pilotos. Su compañero, el comandante Rubén Cudicio, quien formó parte de la tripulación del otro avión, concuerda. “No sabíamos a qué íbamos, sólo que debíamos buscar algo.” Apenas aterrizaron los llevaron a una parte alejada del aeropuerto junto al Jumbo de la empresa Cargolux, de Luxemburgo, que traía los equipamientos israelíes. En medio de la noche, el personal del aeropuerto transportó los tanques de reabastecimiento y otros armamentos.“Sabíamos que llevábamos tanques pero también un montón de cajas que no teníamos idea qué tenían” dice Cudicio, y Minuzzi revela que su avión “venía cargado hasta el techo”. El 26 de mayo, ambos vuelos partieron hacia la Argentina y fueron recibidos por el vicecomodoro Andrés Antonietti en El Palomar, quien les pidió si podían seguir viaje hasta Tierra del Fuego. “Me dijo: ‘Sabemos que han estado toda la noche, pero si pedimos un cambio de tripulación van a pasar varias horas hasta juntarlos a todos’.

Tanques suplementarios de 1700 litros para los cazabombarderos IAI Dagger argentinos
‘Cárgueme combustible y me voy’, le dije. En otras circunstancias, me hubieran matado por una cosa así”, explica Minuzzi.

 Cudicio debió hacer una escala más, en Puerto San Julián, donde estaba la base de los A4C Skyhawk y los Dagger, para descargar los tanques que quedaban a bordo. Regresaron a Buenos Aires después de haber volado durante más de 48 horas sin descansar.

IAI Dagger del Grupo 6 de Caza de la Fuerza Aérea Argentina
“Se les dio lo que se podía. Pidieron aviones Mirage, Sukhoi, submarinos, buques, misiles, entre otras armas, y no se les envió los Sukhoi, pues el Perú era el único que los tenía en la región, e iba a quedar en evidencia que estaba ayudando a Argentina”, ha narrado en una entrevista periodística a un medio local el congresista Víctor Andrés García Belaunde, quien en 1982 se desempeñaba como secretario general del despacho del presidente Belaunde.

EN BUSCA DE EXOCET

La primera ministro británica, Margaret Thatcher, al borde de un ataque de nervios, ante la devastación que causaban a su Armada los Mirage V y Exocet peruanos, que en ese momento no se conocían sus verdaderas procedencias, presionó al primer ministro de Francia, Francois Mitterand, cuyo país era el fabricante de estas mortíferas armas, para que le entregue las claves de los Exocet, con el fin de inutilizarlos electrónicamente, bajo la amenaza de lanzar una bomba atómica sobre la ciudad argentina de Córdoba.
Mitterand no cedió porque en ese momento a Argentina solo le quedaba un Exocet y los que posteriormente usó eran peruanos y no argentinos y esto no lo sabía Francia.

Misil anti-buque aire-mar AM-39 ¨Exocet¨ uno de los verdugos de la Royal Navy en la Guerra de las Malvinas
La devastadora respuesta argentina al hundir siete naves británicas y dañar gravemente a otro tanto, incluido el portaaviones “Hermes”, agotó su parque de “Exocet” y otros misiles, por lo cual movilizó a su diplomacia y contrainteligencia para conseguirlos preferentemente en Francia, país que le había congelado la entrega de un lote de nueve “Exocet” en el marco de un contrato de venta de 14, de los cuales solo llegó a entregarle cuatro antes de la guerra.

Dassault Breguet Super Etendard de la Armada Argentina portando el letal misil Exocet
La única alternativa que quedaba era obtener un lote de “Exocet” que Francia tenía pendiente de entregar al Perú y que éste al recibirlos, en una encubierta negociación de triangulación, debía enviarlos a Argentina. Pero la operación fracasó por la infidencia de un agregado militar argentino en Francia que tuvo la absurda y estúpida ocurrencia de preguntar a uno de los fabricantes franceses: “¿Cómo va lo de los Exocet para el Perú?” Los fabricantes congelaron el suministro de estos misiles al Perú.

Destructor británico HMS Sheffield destruido por un misil Exocet argentino lanzado por la Aviación Naval Argentina
Por la razones expuestas no es aventurado sostener que Argentina estuvo a punto de hacerse de la victoria, que le fue negada por la falta de parque aéreo y misilístico.

Fue un precio muy alto el que pagó Lima para que, luego, Menem le vendiera armas a Ecuador cuando estaba en guerra con el Perú, una herida que aún permanece abierta en ciertos ámbitos políticos y militares.
Fue un precio muy alto el que pagó Lima para que, luego, Menem le vendiera armas a Ecuador cuando estaba en guerra con el Perú, una herida que aún permanece abierta en ciertos ámbitos políticos y militares.

10 comentarios :

  1. Hasta le hizo daño a nuestros hermanos Peruanos el Tal Menem..

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  2. aun hoy siguen las incognitas con respecto a esa guerra pero nuestros héroes seguirán presente en nuestros corazones y gracias a todos los que brindaron su apoyo a la rep argentina.

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  3. Y no recordáis como en 1874, Argentina se negó al acuerdo de defensa mutua que le ofreció el Gobierno peruano ante el creciente desarrollo armamentístico de los chilenos, desarrollo basado en la adquisición de armamento altamente sofisticado para esa época. Dicho armamento lo adquirió Chile eno Europa, básicamente en Inglaterra.

    De haberse firmado ese acuerdo que beneficiaba a ambas partes, de tener en ese momento el gobierno Argentino las agallas que puso el gobierno Peruano en la Guerra de las malvinas... nunca hubiese existido la llamada "Guerra del Guano y del Salitre" y el Perú seguiría honrando la enseña bicolor, en el morro de Arica y en la Plaza de Armas de Tarapacá. ¡Argentina tiene no una, tiene varias deudas históricas con el Perú!, esperamos que nunca tenga que pagar las o resarcirse de sus errores.

    Un abrazo a todos mis hermanos argentinos, a veces los gobiernos de turno no responder al sentir de su pueblo.

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    1. Los politicos corruptos y traidores de nuestro pais pagaron mal tanta lealtad Peruana pero sepan hermanos q' el pueblo argentino siempre va reconocer y agradecer tantos favores hechos. Lamentablemente algunos gobiernos chilenos no han actuado igual traicionando la hermandad americana, e inclusive sembrando en parte del pueblo el rencor hacia los argentinos. VIVA PERU, VIVA LA HERMANDAD AMERICANA

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    2. Los politicos corruptos y traidores de nuestro pais pagaron mal tanta lealtad Peruana pero sepan hermanos q' el pueblo argentino siempre va reconocer y agradecer tantos favores hechos. Lamentablemente algunos gobiernos chilenos no han actuado igual traicionando la hermandad americana, e inclusive sembrando en parte del pueblo el rencor hacia los argentinos. VIVA PERU, VIVA LA HERMANDAD AMERICANA

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    3. Hayudas a un pais hermano...y luego su presidente ambicioso....traiciona al pais hermano que hayudo a su pais antes.

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  4. debimos darles 2 de los tipo 209; ellos solo con el San Luis, disminuido y falto de mantenimiento, casi liquidan dos unidades inglesas. Eso no nos hubiese servido para ganarles la guerra pero si para negociar una salida satisfactoria. Así hubiésemos evitado una guerra en el 1995. Eso se llama disuasión. Hubiese sido solo mostrar los dientes y arrastrar los sables. Gobiernos sin capacidad de un pensamiento estratégico. el TIAR murió en las orillas del desembarco. Los dejamos casi solos.

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  5. Basta del abuso hacia nuestro Perú, es tiempo de tener un gobierno, que compre y abastesca con armamentos de ultima tecnologia a nuestras fuerzas armadas, necesitamos crecer como potencia, y estar preparados para cualquier ataque, porteriormente......

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